• Equipo Equidad Financiera

Los problemas económicos están impactando tu salud

“El dinero no lo es todo” es una frase que a menudo escuchamos de boca de familiares y amigos. Su interpretación es literal, y nos indica que existen otras cosas importantes además de nuestro estatus económico. Su esencia es cierta, pero aunque pueda sonar de forma materialista, la gran parte de los problemas que enfrentamos a diario suelen resolverse con nuestro bolsillo.


Y es que el dinero es necesario en casi cualquier actividad de nuestra vida. Ya sea en la salud, la educación, el cuidado personal, la transportación, la alimentación, la recreación, etc., se hace imprescindible. ¿Qué pasa entonces cuando nuestra economía no es la mejor?


La salud de nuestra economía influye en nuestra salud personal


Aunque parezca difícil de creer, la repercusión de nuestra economía va más allá de (poder o no) adquirir los productos y servicios que necesitamos para vivir. El hecho es que, un mal estatus económico, además de todo, influye tanto en nuestro estado de ánimo como en nuestro estado de salud… ¿Quieres saber cuáles son los riesgos?


Enfermedades cardiacas


La presión provocada por la dificultad de manejar nuestros problemas económicos, unido a la excesiva carga de trabajo ante la necesidad de tener varios ingresos, pueden provocar enfermedades cardiacas. El descontrol de la tensión arterial, las taquicardias, las anginas de pecho, etc., pueden surgir como resultado del estrés presente en una racha económica difícil.


Cuadros depresivos


Vivir en medio de la tensión de una mala racha financiera puede alimentar la desesperanza, el desaliento y la baja autoestima. La depresión sigue siendo una de las consecuencias más destructivas de quienes sufren problemas económicos. Incluso llegando a provocar pensamientos suicidas en cuadros agravados.


Trastornos autoinmunes


Vivir en un estrés sostenido debido a la mala salud de nuestras finanzas puede provocar el desarrollo de trastornos autoinmunes. El lupus, la fibromialgia, la enfermedad de Crohn u otros trastornos parecidos, pueden aparecer de no saber canalizar el estrés presente.


Problemas gastrointestinales


La ansiedad derivada de los tensos momentos causados por nuestra precaria economía puede llevarnos a no cuidar debidamente de nuestra dieta. Consumir demasiado dulce o alimentos muy ácidos o grasos, pudiera incrementar el riesgo de padecer de reflujos, ulceras, etc. También pueden aparecer otros trastornos entre los que aparecen el estreñimiento y el síndrome de intestino irritable.


Padecimientos de la piel


El estrés ocasionado por problemas de dinero en ocasiones suele reflejarse en nuestra piel. La psoriasis y el eccema, son tan solo algunos de los padecimientos que podrían provocar lesiones en nuestra epidermis cuando la tensiones rebasan los límites.


Susceptibilidad al consumo de alcohol y drogas


Quienes a diario deben enfrentarse al fantasma de sus problemas financieros son más susceptibles a sucumbir ante el consumo de las drogas y el alcohol. En ocasiones las personas recurren al consumo de bebidas o estupefacientes con la esperanza de olvidar por un momento los problemas económicos que atraviesan.


Sobrepeso o extrema delgadez


Cuando las personas que sufren de ansiedad recurren al consumo desmedido de alimentos el sobrepeso no se hace esperar. Por otra parte, si desatienden su alimentación entonces aparece la delgadez, la anemia o cualquier otro padecimiento como resultado de su mala nutrición.


Trastornos del sueño


No es nada extraño que en medio de una preocupación no logremos conciliar el sueño adecuadamente. Sin embargo, la repercusión se hace mayor si dicha situación se vuelve recurrente. La fatiga, la falta de concentración y los dolores de cabezas, pasarían a formar parte de nuestro día a día, sin contar el resto de las consecuencias que podría acarrear.


En fin, nuestra salud económica repercute de forma directa sobre nuestra salud personal. Está comprobado que, aquellos individuos que se enfrentan a difíciles condiciones económicas, poseen una esperanza de vida inferior a la de quienes disfrutan de una buena economía. Entonces… ¿Sigues pensando que el dinero no lo es todo?

22 vistas