• Equipo Equidad Financiera

Fraude financiero, un riesgo latente

Actualizado: sep 16


Ser víctima de un fraude financiero es un riesgo al que nos exponemos a diario. Sobre todo, cuando no somos lo suficiente cuidadosas con nuestros datos financieros o le confiamos información sensible a personas sin valores. Un paso en falso, y ponemos en peligro todo nuestro respaldo financiero, ese que hemos levantado con tanto sacrificio.


Las tácticas de fraude han evolucionado en el tiempo volviéndose mucho más sofisticadas. Los engaños sobre quienes todavía no logran congeniar con la tecnología o simplemente descuidan su proceder ante ella, cada vez se hace más evidente, pero también la sofisticación por parte de los ladrones financieros. Por eso en asuntos financieros hoy más que nunca tenemos que estar seguras de que no intentan darnos “gato por liebre”.


Algunas de las estafas más comunes a las que nos exponemos


Según la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), solo en el año 2019 la delincuencia dedicada al fraude tradicional y cibernético superó los 9 millones de reclamos por un monto superior a los 21,700 millones de pesos en estafas. De ahí la importancia de que conozcamos las variantes de fraude y sepamos qué hacer en caso de ser víctima de alguna.


Suplantación de identidad


En este tipo de estafa, el delincuente se hace de tus datos personales y dispone de ellos en actividades que pueden perjudicarte. Por ejemplo, pueden crear nuevas cuentas bancarias a tu nombre para lavar dinero o realizar todas las compras que deseen en nombre tuyo. Puede incluso, obtener beneficios y contraer obligaciones usando tu identidad.


Crédito express


El fraude de crédito express consiste en que te ofrecen préstamos con pocos requisitos y bajas tasas de interés, con solo depositar un % del crédito necesitado para poder acceder al préstamo. Sin embargo, no hay una explicación clara de las cláusulas de pago, ni documentos que validen la formalidad del otorgante de crédito. En momentos de gran necesidad es probable que caigamos mucho más rápido en este tipo de engaños que lejos de ayudarnos sólo empeoran nuestra situación. Si es muy bueno para ser verdad, piénsalo dos veces.


Clonación de tarjetas o skimming


Consiste en la copia de la banda magnética de tu tarjeta de crédito o débito, en el momento de realizada una transacción. Por lo general este tipo de fraude ocurre en bares, gasolineras, restaurantes o cajeros automáticos, en donde se coloca un dispositivo que se encarga de copiar la información de la tarjeta para más tarde ser utilizada en otra tarjeta.


Estafa piramidal


La estafa piramidal se caracteriza por prometerte la generación de grandes ganancias de dinero en poco tiempo, con solo realizar determinada inversión y lograr reclutar a más inversionistas interesados. La realidad es que se trata de un fraude en donde los que están en la cima de la pirámide se benefician de la supuesta inversión exigida a los nuevos participantes. Suelen anunciarse a través de redes sociales, correos electrónicos, o incluso personas que se ven serias y formales podrían estar detrás con o sin el correcto conocimiento de lo que sucede. Recuerda la ley de a mayor riesgo mayor rendimiento. Si te suena demasiado promisorio para ser verdad, probablemente sea una estafa piramidal.


Vía internet o telefónica


En este caso te re dirigen al link de una página falsa para robar toda tu información financiera y tener acceso a ella. Luego con todos tus datos podrán disponer de dicha información para lo que quieran. Adicionalmente, desde que puedes acceder a tus cuentas a través de tu voz también es muy común que usen este medio para grabarte, y con ayuda de personas infiltradas en los bancos, hacer retiros de importantes sumas de dinero de tus cuentas.


Empresas inmobiliarias


En esta modalidad de fraude te ofrecen la posibilidad de adquirir terrenos o casas a un bajo costo, pero luego de que haces el pago inicial desaparecen dándote una información falsa de contacto.


Correo electrónico o SMS


Te invitan a descargar alguna información interesante de forma gratis, pero realmente están robando la información almacenada en tu dispositivo. Otra variante es que te envían un SMS anunciándote como ganadora de determinada cosa y te piden que suministres tus datos personales o que efectúes algún pago.


¿Cómo debes actuar frente a una estafa?


Es normal que ante tal situación te sientas incómoda y perturbada, pero no es el momento para perder tiempo culpándote por lo sucedido.


· Debes actuar de inmediato llamando a tu institución financiera para que bloqueen de inmediato tu tarjeta. De esa forma el estafador no podrá hacer mucho uso de la misma.


· Analiza la información expuesta y procura cambiar de inmediato las contraseñas de aquellos servicios digitales vulnerables (cuentas de correo, redes sociales, etc.), para evitar que el daño vaya mucho más allá. Si es necesario, cambia tus cuentas de banco y nómina y has partícipe a las personas de RH de donde trabajas. En caso de tratarse de algún malware ya sabes que debes limpiar el dispositivo afectado.


· Denuncia lo sucedido ante las autoridades para que tomen partido en el asunto. Detállales todo lo ocurrido para que busquen coincidencias con otras estafas reportadas y sepan con claridad el modus operandi utilizado. No olvides conservar el número de la denuncia para que puedas pedir información y dar seguimiento a la investigación posteriormente.


· Dirígete al portal Condusef y realiza el reporte de la estafa en el apartado de fraudes (https://phpapps.condusef.gob.mx/fraudes_financieros/index.php). Al registrar los pormenores de tu experiencia alertarás al resto de las personas para que no terminen siendo víctimas como tú.


· Saca experiencia del acontecimiento y ponte las pilas, puesto que nunca es tarde para empezar de nuevo.


Actualiza tu plan financiero para que puedas disminuir el impacto de la pérdida en el menor tiempo.


No podemos olvidar que nuestra salud financiera también depende del nivel de seguridad con que tratemos nuestros datos personales y productos financieros. Si algo queda claro es que en cuestiones financieras no podemos fiarnos de nadie.