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Eso a mí no me va a pasar vs la cultura de la prevención


El concepto asociado a la “cultura de la prevención”, principalmente en el ámbito corporativo nació en los años 80, a consecuencia del accidente de Chernóbil.  En un principio sólo se querían evitar los grandes accidentes, sin embargo con el paso del tiempo se comenzó a englobar una serie de riesgos, involucrando a las empresas en su totalidad (desde la línea directiva hasta el personal de servicios).


Para desarrollar una correcta cultura de prevención, debemos empezar desde lo más básico, comunicando una correcta "educación preventiva". El problema es que es resulta ser muy difícil educar a generaciones anteriores que llevan toda una vida trabajando de la misma manera y que se escudan bajo la típica frase “ eso a mí no me va a pasar”, “toda la vida lo he hecho de esta manera y nunca me ha pasado nada”.


Hoy tanto mujeres como hombres del sector sanitario suman fuerzas para combatir la COVID-19. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, los sistemas de salud del mundo empiezan a colapsar. La cifra de enfermos supera los estándares de recursos técnicos y humanitarios y, por si fuera poco, la pandemia lejos de detenerse, sigue cobrando vidas. En Equidad Financiera creemos que la correcta información es la base de la cultura de la prevención así que nos dimos a la tarea de investigar un poco más sobre el tema para compartirlo contigo.


¿Qué es la COVID-19?


La COVID-19 es una enfermedad infecciosa nunca antes detectada en humanos. Su brote inicial estalló en Wuhan (China) durante el mes de diciembre, y supuestamente su surgimiento responde a una transmisión zoonótica (transmitida de animal a humano). Es una enfermedad respiratoria con síntomas muy similar a la de la gripe común, pero que en casos extremos (dependiendo de la edad y el estado de salud del paciente) puede provocar un desenlace fatal.


¿Qué síntomas provoca?


Por lo general los síntomas más comunes del virus son fiebre, tos seca y cansancio. Aunque también hay pacientes que reflejan tener dolor de garganta, congestión nasal, o diarrea. Alrededor del 80% de los infectados se recuperan sin necesidad de tratamiento especial, mientras que 1 de cada 6 pacientes desarrolla un cuadro de enfermedad grave con dificultad para respirar. Tanto las personas mayores como personas con padecimientos delicados (hipertensión, diabetes, problemas cardiacos, etc.) tienen probabilidad de agravarse.


En los casos severos la enfermedad suele progresar rápidamente provocando síndrome de dificultad respiratoria aguda, shock séptico, acidosis metabólica irreversible y trastornos de la coagulación en cuestión de días. A pesar de que la mayor parte los enfermos tienen buenos pronósticos algunos sufren desenlaces fatales (2 %).


¿Cómo se trasmite?


El hecho de que el nuevo coronavirus sea una enfermedad emergente y de que el organismo humano carezca de inmunidad ante ella, provoca que todos los individuos sean susceptibles a su exposición. La principal fuente de transmisión del COVID-19 son las gotitas expulsadas cuando los enfermos tosen, estornudan o hablan, y éstas son inhaladas por personas próximas. Por otra parte, también hay posibilidad de que el virus se transmita indirectamente cuando dichas gotitas se depositan en la superficie de objetos, que al ser utilizados por otras personas entran en contacto con las manos, y éstas son llevadas cerca de las mucosas de la boca, los ojos o la nariz, provocándose así la infección en el individuo.


El período más largo de la incubación de la COVID-19 ha sido de 14 días. De ahí la importancia de mantener aislados y bajo supervisión durante dos semanas a aquellos individuos que han sido contacto de pacientes diagnosticados.


¿Existe algún medicamento o tratamiento contra la COVID-19?


Desafortunadamente todavía no existe ningún medicamento para combatir o prevenir el nuevo coronavirus. A pesar de que se realizan un sinfín de ensayos clínicos todavía no hay una medicina específica contra dicha enfermedad. Los pacientes son ingresados para aliviar los síntomas y garantizar el poder accionar rápido ante cualquier cuadro de agravamiento. Actualmente la forma más eficaz de protegernos y detener el contagio es la PREVENCIÓN.


¿Cómo puedo protegerme?


Durante la propagación de la nueva pandemia se descubrió que la forma más efectiva de detener el contagio es el aislamiento. La cuarentena en el hogar permite cortar con la cadena de transmisión y parar la propagación de la enfermedad. Sin embargo, es imprescindible conocer las reglas a seguir tanto al abandonar el hogar como al momento de retornar al mismo.


Cuando salgas al exterior:


  • Utilizar ropa que cubra todo nuestro cuerpo y no utilizar aretes, anillos o pulseras. Así como asegurarte de recoger tu pelo.

  • Colocarte la mascarilla justo antes de salir al exterior, si te hace sentir más segura aunque se he hecho énfasis en que sólo es necesario para quienes presentan la enfermedad y los médicos tratantes

  • Evitar el transporte público, así como evadir besos o abrazos de amigos o conocidos.

  • Llevar contigo toallas desechables para cubrir tus dedos al interactuar con objetos o superficies.

  • Ante la necesidad de toser o estornudar cubrir la nariz o boca con el dobles del codo en lugar de cubrirte con las manos o hacerlo al aire.

  • Evitar el intercambio de dinero en efectivo.

  • Lavarte las manos o desinfectarlas después de interactuar con alguna superficie u objeto.

  • No tocar tu cara, en especial tus ojos, nariz o boca en ningún momento.

  • Mantener más de 1 metro de distancia de las personas que te rodean.

(Cada vez que sales de casa la cuenta de tu cuarentena se reinicia)


Al llegar al hogar:


  • Procurar no tocar nada al entrar en el hogar.

  • Evitar saludar con besos o abrazos a los familiares con los cuales convives.

  • Dejar las llaves, bolso, cartera o mochila en una caja en la entrada.

  • Quitarse los zapatos inmediatamente.

  • Desinfectar las patas de tu mascota en caso de que regreses de pasearla.

  • Retirarte toda la ropa y meterla en una bolsa para lavar.

  • Báñate inmediatamente o en su defecto lava las zonas de tu cuerpo que estuvieron expuestas al salir.

  • Desinfecta la superficie de tu móvil, así como los lentes o cualquier objeto traído desde afuera.

  • Cumplir las medidas dictadas por las autoridades sanitarias

Muchos gobiernos han declarado la cuarentena en el hogar como medida obligatoria ante el creciente número de contagios. Lo más seguro es permanecer en el hogar para así asegurar tu vida, así como la vida de niños, amigos o familiares mayores, en la que la enfermedad pudiera tener consecuencias fatales.


Adicionalmente, pregunta a tu médico cómo podrías fortalecer tu sistema inmunológico. Mantén un pensamiento positivo de esperanza en que saldremos adelante porque nada baja más las defensas que el miedo. Revisa con tu seguro si cubre enfermedades que son declaradas pandemia por la OMS.


La COVID-19 se ha convertido en el problema más importante del mundo. La crisis sanitaria no solo ha golpeado a familiares, amigos o conocidos, sino que además ha puesto en jaque a la economía de nuestros hogares. ¿Qué tal si tomamos conciencia?


NOTA: una parte importante de los consejos que presentamos los hemos extraído del libro : "101 science-based tips that could save your life" de Wang Zhou.


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