• Equipo Equidad Financiera

Cambios en las tendencias del uso de las tarjetas de crédito y débito como resultado de la pandemia

La pandemia desatada por el nuevo coronavirus que actualmente azota al mundo ha provocado una modificación en las tendencias de uso de las tarjetas de crédito y débito en México. Según lo reportado por Banxico, en los primeros 8 meses de este año 2020, el número y monto de las operaciones con tarjetas de débito y especialmente de crédito registró significativas bajas, específicamente a partir del mes de abril cuando se hizo mucho más evidente el descensos junto con la desaceleración económica que se vivió, para ir después dibujando una recuperación en V, aunque sin llegar a los niveles pre coronavirus de acuerdo a las cifras con las que se cuentan ya al mes de agosto.


Según lo reportado por el Banco de México, a partir del mes de abril el uso de las tarjetas de débito en el país mostró una reducción en comparación anual del 14.2 % en monto y 12.4 % en operaciones. Mientras que en las tarjetas de crédito la disminución anual fue de un 32.5% en monto y 33.9% en operaciones, aunque hay que destacar en caso del crédito el descenso del uso empezó a apreciarse desde el mes de marzo.


Luego de superado los meses más críticos de la crisis sanitaria y una vez que fueron reiniciadas las actividades de diferentes sectores de la economía, se pudo constatar la recuperación paulatina de ambos medios de pago. Sin embargo, la tendencia a la utilización del crédito sigue siendo muy reservada como resultado de la precaución de los tarjetahabientes, quienes cada vez son más conscientes de cuáles son las prioridades de pagos en épocas de crisis como la desatada por la actual pandemia, y por las propias limitaciones que en materia de reducción de crédito que los emisores decidieron realizar, como parte de los programas de apoyo a sus clientes donde podías diferir tus pagos por varios meses. Adicionalmente, consideramos que para ciertos gastos importantes que muchas veces se realizan con tarjetas de crédito como los viajes y los espectáculos, la demanda aún no se recupera, teniendo también un efecto negativo tanto en el monto de crédito total consumido como en las operaciones.





De esta manera, podemos constatar que el uso de tarjetas de débito, como muestra de la recuperación económica se encuentra ya en los niveles de enero, en tanto que el uso de tarjetas de crédito está estancado en los niveles del mes de marzo mostrando una contracción anual de 9.0%. Si bien esperaríamos que los números estuvieran reflejando mejores hábitos financieros, tememos que mucho se debe a las restricciones por parte de los bancos y a medidas que apuntan a una reducción del riesgo crediticio a partir de un recorte a los montos de crédito otorgados.


Por el lado positivo también queda claro que los críticos meses de la pandemia sirvieron para forzar el impulso de nuevas tendencias en las alternativas de pago, en este caso la tarjeta de débito. Ante el forzado aislamiento social las personas se vieron obligadas a acceder a las plataformas de comercio electrónico para abastecerse de los recursos necesarios para el hogar, incluyendo el pago de los servicios básicos (electricidad, agua, pensiones, etc.). No obstante, es importante tomar en cuenta que el comportamiento anterior sumado al mal manejo de la información personal a través de las redes sociales, también ha incrementó el riesgo de que muchos sean víctimas de algún tipo de fraude financiero.

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