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¿Cómo hacernos responsables de nuestra felicidad?

Es frecuente que midamos nuestra felicidad o bienestar a partir de nuestras inconformidades. Posiblemente no tengamos el trabajo de nuestro sueño, la pareja que deseamos, incluso hasta nuestro nivel de conocimientos puedes ser motivo de inconformidad. Pero resulta que para cambiar cada una de esas cosas es preciso entrar en acción. Debemos y tenemos que asumir la responsabilidad de nuestra felicidad y satisfacción, sin caer en el error de culpar a otros o culpar a la propia suerte de todo lo que pasa en nuestra vida.


Hay quienes piensan que el dinero “fabrica la felicidad” y que solo serán felices cuando amasen una fortuna. Sin embargo, el dinero y el amor son factores que influyen en nuestro estado de bienestar, pero no son factores determinantes. Es posible que una persona rica sea miserable o que una persona pobre sea feliz. Algo similar ocurre con el amor, porque lo que es suficiente para unos tal vez sea insuficiente para otros.


Sin embargo, la mejor receta para la felicidad es trabajar en cambiar nuestra perspectiva. Asumir la responsabilidad de que somos las protagonistas de la película de nuestra vida y, por tanto, está en nuestras manos diseñar un final feliz.


Tu felicidad solo depende de ti


Existen algunos tips que te serán de gran ayuda a la hora de decidirte a ser feliz. Si los pones en práctica seguramente los resultados no demorarán en llegar.


Identifica qué te hace feliz


Antes que nada, es muy importante que consideres cuáles son las verdaderas metas de tu vida y de qué forma se alinean con lo que estás haciendo hoy. ¿Cuáles son tus metas?, ¿Qué estás haciendo para alcanzarlas? ¿Por qué si estás o no estás logrando tus objetivos?, etc.


No olvides que tu trabajo también debe estar alineado con tu bienestar. Difícilmente puedas ser feliz trabajando en algo que no te gusta sin importar lo bueno que sean tus ingresos. Lo ideal es que cada día te despiertes satisfecha con lo que haces.


Asume tu papel frente a los resultados


Es cierto que muchas veces ocurren acontecimientos que se escapan de nuestras manos y no podemos evitarlos. Pero incluso cuando ocurren esos sucesos inevitables tenemos la posibilidad de elegir la manera en que reaccionaremos frente a ellos.


Por ejemplo, digamos que un cliente se niega a pagarte un servicio que ofreciste. En casos como esos tienes dos alternativas: Enojarte y arremeter contra el cliente (porque él es el culpable de todo) o asumir que fuiste muy confiada y debiste prever la posibilidad de que algo así te sucediera.


Saca enseñanzas de tus fracasos


Sería muy positivo que sacaras una lección de tus fracasos y canalizaras tus energías en encontrar la forma en que lo sucedido pudiera serte útil. Debes mirar tus derrotas o fracasos como enseñanzas y no como castigos. Ya sea frente a una ruptura amorosa, la pérdida de un empleo o cualquier otro acontecimiento negativo, has aprendido algo nuevo.


Tomando nuevamente el ejemplo del cliente que no quiso pagar, ya sabes que necesitas ser más exigente con tus próximos contratos y debes valorar la idea de pedir un por ciento del pago por adelantado. ¡Aprendiste una nueva lección!


Pasa al próximo nivel


Cuando finalmente asumas tu responsabilidad ante la felicidad será muy fácil darte cuenta que debes trabajar para alcanzarla. Todo lo que sucede en tu vida (bueno o malo) tiene un propósito. Lo importante es que avances hacia el próximo nivel con las enseñanzas aprendidas.



Ten la certeza de que las llaves de tu felicidad solo funcionan en tus manos y a través de ti. Así que depende de ti saber aprovechar cada instante para convertirte en esa versión que tanto deseas, confiando en tu guía interior y en tu camino. No olvides que sin importar tus circunstancias… ¡Siempre hay una forma de ser feliz!

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