• Equipo Equidad Financiera

¿Cómo evitar ser víctima de una asesoría financiera sesgada?

En materia de asesoría financiera el género también puede influir. Resulta que ser mujer puede marcar la diferencia entre recibir una asesoría exitosa y una no tan efectiva.


Aunque las mujeres somos las más propensas a necesitar el asesoramiento financiero para tomar decisiones de inversión, no nos beneficiamos de los mismos consejos ofrecidos a nuestros homólogos masculinos. Por esa razón es que casi dos tercios de las mujeres en Estados Unidos consideran cambiar de asesor, a diferencia de los hombres que solo menos de la mitad piensan en hacerlo.


Entre los consejos más ofrecidos a las mujeres por parte de los especialistas están: más liquidez, menos fondos administrados activamente y baja exposición a activos internacionales. Recomendaciones poco frecuentes al momento de brindar asesoría a clientes masculinos.


Ese comportamiento según la encuesta realizada a asesores financieros por MarketWatch, responde al estereotipo creado a partir del comportamiento femenino en la gestión de inversiones. Amy Hubble, fundadora y asesora principal de Radix Financial, planteó que: “… las mujeres suelen tener una mayor aversión al riesgo y una menor experiencia de inversión”, por tanto, los asesores tienden a cometer el error de recomendar estrategias de menor riesgo a las féminas sin tener en cuenta el verdadero perfil de la clienta. Algo muy diferente ocurre al momento de dar recomendaciones a los hombres.


No obstante, según una investigación realizada por un equipo de Morningstar Research, las cosas podrían estar cambiando. Y es que el equipo comparó los consejos ofrecidos a clientes femeninos con sus pares masculinos y no encontraron diferencias significativas. “Nuestros resultados sugieren que los asesores toman decisiones imparciales sobre la asignación de activos cuando reciben información equivalente, pero investigaciones anteriores muestran que sí existe un sesgo en la asignación de activos”.


Al parecer el problema suele estar presente en el proceso de recopilación de información que se lleva a cabo en las reuniones iniciales. La realidad demuestra que durante las entrevistas con las clientas se pregunta muy poco sobre su información personal y financiera.


Samantha Lamas, investigadora asociada del comportamiento en Morningstar y Steve Wendel, jefe de ciencias del comportamiento de Morningstar, expresaron durante su reporte: “Si los asesores no recopilan la misma cantidad de información de las mujeres que de los hombres, esto puede crear dos sesgos diferentes”. Por otro lado: “Las mujeres pueden pensar que sus asesores no están interesados ​​en ellas o malinterpretan sus necesidades porque el asesor no está considerando su situación financiera completa” o lo que es peor aún: “Las mujeres recibirán recomendaciones para invertir en activos sesgadas porque el asesor está trabajando con información incompleta”.


Lo cierto es que resolver el sesgo queda en manos de los asesores financieros, así como de los administradores de activos. No obstante, y hasta que se haga “justicia”, nosotras como responsables de nuestras decisiones financieras debemos tomar más partido en el asunto.


¿Cómo identificar un asesoramiento sesgado?


Debemos estar conscientes del proceso inicial que requiere un asesoramiento efectivo. Por tanto, es básico tener una noción de las preguntas formuladas en torno a los objetivos financiero. Un consejo dado por Rene Bruer, codirector ejecutivo de Smith Bruer Advisors en Tallahassee, Florida, es comparar el procedimiento de varios asesores y elegir aquel que realmente responda a tus intereses y necesidades. Si notas que durante la primera entrevista tu asesor omite parte del protocolo o sientes que está tomando como referencia algún prototipo de cliente femenino, ya es una mala señal.


La tolerancia al riesgo es otro de los factores a sopesar a la hora de decidirnos por una asesoría. El asesor debe crear la estrategia apoyándose en nuestro perfil y nunca basándose en la apreciación que tenga de otros asesoramientos. Es por eso que en todo momento tenemos que señalar nuestras intenciones. De lo contrario estamos en el riesgo de recibir consejos sesgados, orientados a inversiones menos riesgosas, cuando en realidad a lo mejor deseamos alternativas más agresivas.


Cuestionar las estrategias es otra práctica muy efectiva a la hora de decidirnos por la mejor asesoría. Si nuestro asesor no cuenta con los argumentos de su razonamiento ya es un motivo suficiente para poner en tela de juicio sus servicios. La planificadora financiera certificada de Spark Financial Advisors, Lauren Zangardi Haynes, plantea: “Si no comprendes la respuesta de tu asesor, no asumas que el problema eres tú”.


Por último, disponer de la asesoría de una mujer también es una solución para impedir un asesoramiento sesgado. Queda claro que las alternativas son muy escasas debido a que las probabilidades de contar con una asesora son realmente más bajas. Pero en el caso de que no fuera posible encontrar el asesoramiento de una fémina, sería oportuno que luego de escuchar la estrategia del asesor le preguntaras, “Si yo fuera un hombre, ¿Qué cambiaría de su recomendación?”


Créeme, la respuesta a esa pregunta puede marcar la diferencia entre aceptar o no aceptar la asesoría.


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